Durante diez días, la ciudad dejó de ser sólo un destino turístico para volverse un escenario abierto, vivo, vibrante. Con 16 mil 200 asistentes, la 45 Muestra Nacional de Teatro cerró en Cancún como un acontecimiento cultural sin precedentes, tal como celebró la presidenta municipal, Ana Paty Peralta, al destacar que por primera vez este encuentro nacional llegó a un municipio de Quintana Roo.
“Durante 10 días Cancún se convirtió en el punto de encuentro del teatro nacional”, dijo la Alcaldesa, subrayando que esta edición no solo marcó historia en el estado, sino que superó la asistencia registrada en León, Guanajuato, en 2017, cuando participaron 11 mil 800 personas. Hoy, Cancún se posiciona como el segundo municipio del país en hospedar este encuentro, pero el primero en romper récord de público.
El logro no fue casualidad. La articulación entre los tres niveles de gobierno, instituciones culturales y cuerpos creativos permitió que la ciudad se transformara en una red de escenarios. Con el respaldo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, el INBAL, la Coordinación Nacional de Teatro y el Instituto de la Cultura y las Artes de Cancún, esta edición se convirtió en una de las más potentes y memorables de los últimos años.
La Dirección Artística, integrada por Ariadna Medina, Mariana Hartasánchez, Verónica Maldonado, Víctor Hernández y el anfitrión Carlos López Jiménez, seleccionó 29 puestas en escena de entre 480 propuestas, un mosaico que representó la diversidad del teatro mexicano contemporáneo. Las funciones fueron ocupando la ciudad como si el teatro fuera un pulso transversal: desde el Teatro de la Ciudad, la Caja Negra y el Teatro 8 de Octubre, hasta Xbalamqué, Teatro Álamos, Malecón Tajamar, Puerto Juárez y la Escuela de Iniciación Artística del INBAL.
La respuesta del público confirmó algo que en Cancún suele olvidarse: la cultura también es territorio, identidad y memoria compartida. La Muestra no solo trajo artistas de todo el país; encendió la participación de quienes habitan la ciudad y transformó los espacios culturales en puntos de encuentro y reflexión.
La huella está puesta. La 45 Muestra Nacional de Teatro deja en Cancún una celebración que trasciende números: el fortalecimiento de su comunidad creativa, una ciudadanía que abrazó el arte escénico con entusiasmo y la certeza de que, cuando se articula la voluntad institucional con el deseo del público, la cultura puede abrir caminos que antes parecían imposibles.
