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| Foto: Rachel Brennecke |
Hay músicos que usan el estudio como un lugar para grabar y hay otros —los menos— que lo entienden como un instrumento en sí mismo. Marco Benevento pertenece, sin duda, a este segundo grupo. Esa forma de pensar la música, más cercana a la alquimia que a la simple técnica, es la que hoy lo lleva a sumarse oficialmente al roster de Big Crown Records y a presentar “Frizzante”, su primer sencillo bajo este sello.
Mucho antes de aparecer en escenarios junto a Freddie Gibbs y Madlib o de figurar en los créditos de discos de Clairo y Leon Bridges, Benevento ya estaba afinando una sensibilidad particular: escuchar la textura, el espacio, el silencio y esa tensión casi invisible que se crea cuando el groove choca con la curiosidad. A lo largo de varios álbumes y una vida de giras que lo han llevado de Coachella al Newport Jazz Festival, y de Fuji Rock a Bonnaroo, el músico estadounidense ha construido una carrera marcada por una sana desobediencia a los géneros.
Jazz, rock, psicodelia, funk, indie: más que etiquetas, en su obra son materiales en bruto. El Los Angeles Times llegó a definir su enfoque como un “mashup ciego a los géneros”, mientras que NPR Music destacó su capacidad para equilibrar “el empuje del rock, la exploración del jazz y el éxtasis experimental del jam”. Esa mezcla, lejos de ser un truco, se ha convertido en su sello dentro del estudio y en la razón por la que es un colaborador tan solicitado.
“Frizzante” es, en ese sentido, una carta de presentación perfecta para esta nueva etapa. Se trata de un tema enérgico, luminoso, prácticamente una fiesta soul-jazz pensada para la pista de baile. Desde la primera nota, el riff principal —contagioso e irresistible— atrapa al oyente y lo conduce por un desfile de cascadas de piano, arreglos de metales y capas de piano eléctrico y sintetizadores que mantienen la energía siempre en ascenso. No hay pausas ni respiros: solo una celebración continua.
El sencillo burbujea con ese encanto ligero que los seguidores de Benevento reconocerán de inmediato. En el lado B, “Turandot”, con la participación de la vocalista italiana Marianne Mirage, baja las revoluciones y se mueve en un terreno más onírico: una pieza cadenciosa que suena como si Stereolab se encontrara con Portishead en un sueño compartido.
El lanzamiento de “Frizzante” también funciona como antesala del álbum debut de Marco Benevento en Big Crown Records, programado para el verano de 2026. Mientras tanto, su currículum como colaborador sigue leyendo como un mapa de la música contemporánea sin fronteras: lo mismo aparece en el pop íntimo de Clairo, que en la psicodelia aterciopelada de Kali Uchis, el indie rock pastoral de Kevin Morby o el funk profundo de Lady Wray.
Dondequiera que trabaja, Benevento mantiene la misma filosofía: respetar la canción y luego doblarla suavemente hasta que revele algo nuevo. Sus teclados no imponen, dialogan; no decoran, cuentan historias. Con “Frizzante” y su llegada a Big Crown Records, queda claro que esa conversación apenas está entrando en un capítulo particularmente emocionante.
